MUSEO DE CAMPOO

Conservar, mostrar, fomentar el estudio y la divulgación del singular patrimonio etnográfico de «Nuestro Campoo», son los principios que rigen este Museo, que alberga entre sus paredes y techos, interesantes formas de vida, que ahora, en Nuestros Tiempos, serían impensables llevarse a cabo. 

Los ritmos del día a día se vivían en función del clima y entorno a la «Lumbre» o al «Hogar» que todos los días se «prendía”: NO para calentarse! Pero sí para tener agua caliente…el Campurrian@ se asomaba al ventano de la cocina y después de haber ordeñado el ganado, decidía que hacer! ya que en ocasiones la madre naturaleza marcaba severamente «elquehacer”, siendo de esta forma el transcurso de la vida. 

Dujos, arcas, tajos y algún que otro apero sin olvidar «los esquises» forman parte de este entusiasmo compartida por muchos amigos, que sin ellos no se hubiera hecho posible el contagio de una ilusión de años de recopilación de enseres y otros trastos que en tantas ocasiones sirvieron para sacar de apuros a nuestros antepasados. 

 

 

En 1966 se hizo la inauguración oficial de la Estación de Esquí de Brañavieja, Alto Campoo, pero esta es otra historia que podrás revivir mediante material expuesto en nuestras instalaciones, sin olvidarnos de todo ese gentío que muchos años antes ya enganchados a la montaña, buscaban tiempo para cargar la bota de vino, algo de almuerzo y poder hacer realidad sus sueños, que no eran otros que deslizarse montañas abajo. 

En este pequeño rincón que nos hemos atrevido a llamar Museo, hay verdaderas historias de supervivencia, pero como es mejor verlo que contarlo os esperamos en nuestras instalaciones, no sin antes enseñaros algo de lo que podéis encontrar. 

A todo el equipo que forma parte de Brañavieja, nos ilusionaría poderos conocer, mientras que eso suceda, aquí os dejamos algunas fotografías.

 

En 1966 se hizo la inauguración oficial de la Estación de Esquí de Brañavieja, Alto Campoo, pero esta es otra historia que podrás revivir mediante material expuesto en nuestras instalaciones, sin olvidarnos de todo ese gentío que muchos años antes ya enganchados a la montaña, buscaban tiempo para cargar la bota de vino, algo de almuerzo y poder hacer realidad sus sueños, que no eran otros que deslizarse montañas abajo. 

En este pequeño rincón que nos hemos atrevido a llamar Museo, hay verdaderas historias de supervivencia, pero como es mejor verlo que contarlo os esperamos en nuestras instalaciones, no sin antes enseñaros algo de lo que podéis encontrar. 

A todo el equipo que forma parte de Brañavieja, nos ilusionaría poderos conocer, mientras que eso suceda, aquí os dejamos algunas fotografías.